DETECTIVES EN TIEMPO DE COVID-19

Qué duda cabe, en ocasiones, la realidad puede llegar a considerarse inapropiada, por ello, difícil de aceptar (quizás, porque no es la soñada), sin embargo, así es la realidad, inexorable realidad, la cual, al final, no hay otra opción que aceptarla para poder actuar en consecuencia y paliar, en lo posible, sus efectos. Esta circunstancia, generalmente, suele surgir de forma individual, si bien, en ciertas ocasiones y excepcionalmente surge a nivel global, por ello, cuando se produce esta circunstancia, es decir, coincidencia en la mayoría de habitantes de los distintos paises del mundo, sin duda, es porque una grave situación acecha a la humanidad, sirva de ejemplo, lo que sucede actualmente, de ahí la colaboración supranacional para paliar, en lo posible, los estragos que produce una pandemia como el coronavirus COVID-19, el cual, el destino nos lo tenía reservado, si bien, con una particular  y común circunstancia, las victimas, porque el coronavirus ha causado víctimas en cualquier nación del mundo, sin distinguir status social, sexo, raza, edad, profesión, ideologías politica, posición social o económica, etc, dejando una profunda huella en decenas de millones (165 millones) de personas con infección positiva de coronavirus (fallecidos / secuelas), en los cinco continentes, propiciando un obligado cambio de costumbres, las cuales, tendrán que acomodarse a las exigencias que el futuro más inmediato nos vaya marcando.

Hay circunstancias o acontecimientos, en ocasiones, de apariencia insignificante, que pueden dar lugar a graves consecuencias, y en algún caso, pueden dejar al descubierto la fragilidad de la humanidad, como ha sucedido con el coronavirus COVID-19, si bien, gracias al alto nivel científico y técnico, se han podido desarrollar diversas vacunas en un tiempo récord, afortunadamente, para poder combatir el virus, en principio, tan desconocido como letal. Por ello, ciertas circunstancias, se deben evaluar por el resultado que producen, no por su apariencia,  porque no es necesario un nuevo Chicxulub (meteorito de unos 12 kms de diámetro que impactó en la península del Yucatan, en Mexico, el cual, acabó con los dinosaurios y con el 80% de las especies en la Tierra, hace 66 millones de años, produciendo un cráter de 180 kms), para provocar una devastación. Por supuesto que no, porque NO es preciso semejante meteorito para representar una terrible amenaza para la humanidad, porque basta unas células de virus (coronavirus), de entre 1 y 5 micras (1 micra, es la milésima parte de un milímetro), para resultar letal, tan diminuto como extremadamente letal.

Consecuencias anexas al efecto coronarivus COVID-19, es la gran recesión mundial, si bien, para algunos países, como España, ha supuesto tal debacle económica, que no ha quedado un sector sin sufrir importante perdidas, de hecho, de las empresas o negocios en plena actividad antes de la pandemia, algunas, por desgracia, se han visto obligadas a cerrar un tiempo y otras muchas a desaparecer, sin embargo, incrementa la gravedad de la situación la escasa confianza en el futuro más próximo, unos, porque no tienen mucha esperanza en poder continuar la actividad por las cargas desmesuradas e impuestas, otros, por el hándicap que les supone volver a abrir sus negocios, el motivo, las deudas acumuladas por el obligado cierre de estos, máxime, cuando las ayudas se presenta en forma aparente o ficticia, por el contrario, las cargas son reales y contundentes.

Unos de los efectos más pernicioso de esta crisis, es los cientos y cientos de miles de personas que pierden su empleo, y no importa la modalidad (despido, ERE o ERTE), porque el resultado es igual de dañino para la economía familiar de cada uno de ellos, de igual forma, el sentimiento de impotencia de no poder intervenir para remediar o superar tan critica situación, puede llevar a la sensación de frustración, donde aflora tristeza, decepción y desilusión. Que decir del colectivo de trabajadores autónomos (2.998.000), cuando la crisis del Covid-19, ha supuesto la desaparición de más de 210.000 empresas, y el cierre de más de 320.000 negocios/actividad profesional de trabajadores autónomos (se han incrementado más de 330% los concursos de acreedores); por cierto, esta modalidad (régimen especial de trabajadores autónomos), donde están integrados la mayoría del colectivo de los profesionales de la investigación privada, es decir, detectives privados, de cuyas circunstancias profesionales en periodo COVID-19, se hace una reseña en siguientes párrafos.

De acuerdo con el desarrollo de la pandemia, se pueden señalar varias fases, con diferencia, el primer confinamiento (14 de marzo de 2020), situación desconocida por los ciudadanos, que en algún caso se pudo producir un trauma colectivo, situación (confinamiento) que propició, entre otras, cambio de costumbre en la vida cotidiana. Evidentemente, esta situación, modificó en parte, por su naturaleza, el desarrollo de algunas investigaciones (detectives) en esos momentos activas, sin embargo, la mayoría de ellas, tanto las activas en el momento del confinamiento, como las iniciadas después, pudieron ser concluidas, si bien es cierto, con alguna dificultad añadida. Durante el confinamiento, los detectives pudieron seguir con su actividad profesional ejerciendo las funciones que les han sido asignadas, es decir, prestando servicios de investigación privada, ello, facilitado por la variada naturaleza de las investigaciones, si bien, adaptándose a las particulares circunstancias de cada una de ellas; al respecto, señalar, que el preámbulo de la ley 5/2014 de seguridad privada, dice: “… dentro del conjunto de actividades de seguridad privada, refleja la configuración de aquéllos (detectives) como un elemento más que contribuye a garantizar la seguridad de los ciudadanos, entendida en un sentido amplio”.

 Por resultar de variada naturaleza los servicios de investigación privada (en periodos de confinamiento, restricciones de movimientos, cierre perimetrales, etc), facilita el desarrollo de las mismas, cuya función esencial es la realización de las averiguaciones que resulten necesarias para la obtención y aportación de información y pruebas sobre conductas o hechos privados, de determinadas características o circunstancias. Si bien,  a vuelapluma, citar, las relativas al ámbito económico, entre otros, evitar sufrir posibles fraudes o estafas; igualmente, los relacionados con solvencia financiera, situación económica ante pagos o créditos, incluyendo la morosidad; de igual forma, investigación de empresas en relación a su actividad, información comercial, clientes, mercado, etc, y actualmente, debido al importante número de ERES y ERTES, pueden, en su caso, presentarse algunas empresas, que de forma indebida se acogen a estos procesos, para beneficio propio y continuar la actividad en otro lugar y otros empleados, circunstancias, que pueden ser investigadas a instancia de los perjudicados, por tener legitimidad y en defensa de sus intereses. Asimismo, puede suceder al contrario, es decir, que la perjudicada resulte la empresa, debido al irregular comportamiento (empleado) en el puesto de trabajo, o fingiendo lesiones inexistentes, e incluso, en este periodo de pandemia, simular síntomas de covid-19, para eludir acudir al trabajo, etc, todo ello, hipótesis de circunstancias que pueden presentarse en determinadas ocasiones.

 Igualmente, resulta positivo determinar, en su caso, en los asuntos relacionados con el alquiler de viviendas o locales comerciales, donde se puede estar cometiendo alguna irregularidad, y de igual forma, aquellos asuntos relacionados con la vida personal, familiar o social, si bien, como se hace en todo caso, dentro del más estricto y absoluto cumplimiento de la legislación vigente. La breve reseña de asuntos que se recoge en líneas precedentes y otros, son propios y cotidianos en investigación privada, donde los detectives (como lo vienen haciendo, en el día a día) pueden ayudar a recuperar el derecho que le corresponda y contribuir a solucionar el asunto en cuestión, si bien, en todo caso, a personas que lo soliciten y estén legitimadas para ello;  por último, una recomendación, siempre que deban consultar cualquier cuestión relacionada con investigación privada (y con mucha más razón si va a contratar los servicios del detective), deben solicitar, siempre, en toda ocasión, y confirmar, que el detective está habilitado por el Ministerio del Interior, en consecuencia, estar en posesión de la Tarjeta de Identidad Profesional (TIP), ello, le dará plenas garantías y la seguridad, que su caso va a estar en manos de un profesional de investigación privada.

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